Diego Rivera
Diego Rivera nació en la ciudad minera de Guanajuato el 8 de diciembre de 1886. Esta ciudad está cuajada de arquitectura colonial mexicana e historia y en la época en que vivió México salía de graves luchas políticas y atentados extranjeros contra la libertad del país lo que influyó notablemente en su obra. El ambiente político marca en Diego una línea de conducta social y artística que en aquel tiempo nadie hubiera podido presagiar. A los diez anos ingresa al colegio de San Carlos, la actual escuela nacional de artes plásticas. Recibió clases de pintura de grandes maestros incluyendo José Maria Velazco. Obtuvo una beca para estudiar en España donde el encuentro con Picasso, Nonell y Ramón Casas contrasto enormemente con las normas rígidas del colegio de San Carlos. Incursiono por un tiempo en el cubismo pero después de unos anos lo cuestiono. Regreso a México justo a tiempo para presenciar el estallido de la revolución Mexicana, otro hecho que influyo en él y le hizo más comprensible el clima artístico que viviría en su próximo regreso a Europa en 1911 donde permaneció hasta 1921. En Francia conoció el trabajo de Cezanne, Renoir, Gauguin y Modigliani, en Italia se intereso mucho en aprender la técnica del Fresco. A su regreso a México se encuentra con una pléyade de excelentes pintores como Tamayo, Siqueiros, Orozco, Goitia, etc. Su reaparición en la escena mexicana con un nacionalismo pictórico y sus grandes murales en los que utilizo la técnica del fresco causa sensación.
Diego creía que el arte debía de jugar un papel muy importante al ayudar a las clases trabajadoras a comprender su historia. El no quiso que su arte estuviera aislado en museos y galerías de arte sino que fuera accesible a los indígenas de las diferentes zonas del país y las clases trabajadoras. Así fue como pinto en las paredes de los edificios públicos del país pinturas prehispánicas, paisajes, y su propia interpretación de la historia de México. Activista político inicio debates políticos no solo en México sino en Estados unidos y Rusia. Miembro activo del partido comunista mexicano causo sensación cuando en uno de sus murales pinto un personaje que sostiene un cartel con la frase “Dios no existe”. Ayudo a dar asilo al político ruso Leon Trotsky, líder de la revolución rusa. Su torrencial vida amorosa con una de sus últimas esposas la pintora mexicana Frida Kahlo fue pasmada en la pantalla.